Alien y los conflictos laborales: la peli como nunca te la contaron
1 jefe, 6 trabajadores y un gato, se enfrentan a la máquina de matar definitiva mientras resuelven sus problemas de salario, contratos y jerarquías. Dime si no te ha pasado a ti...
Que quede claro. ALIEN es una peli de terror… pero el monstruo espacial es lo de menos. Lo que más asusta son los conflictos salariales, su forma de delegar responsabilidades y la mala organización del equipo.
Veamos la peli como nunca te la habían contado… y recuerda que “en una mala oficina, ningún jefe puede oír tus gritos”
1. Transparencia salarial en el transporte espacial
El primer conflicto que nos plantea la peli, mucho antes de aterrizar en el planeta de los monstruos, es el conflicto salarial.
Bret y Parker, los ingenieros mecánicos, protestan y protestan por estar mal pagados…
… pero es que su jefe, el Capitán Dallas, dalas negociaciones por cerradas en plan, “Chicos… haber firmado un mejor contrato”.
Para colmo, Bilbot (el androide que nadie sabe que es un androide) aplica su falta de empatía con un “Si no os metemos una sanción, daros por satisfechos”.
La transparencia salarial no es saber lo que cobra todo el mundo.
Es entender por qué te pagan lo que te pagan
y qué has de hacer para que te paguen más.
2. El jefe no tiene ni idea… pero que no venga a darme la chapa
El monstruo aún ni está ni se le espera, así que entre comentarios de todo el mundo sobre lo duro que es currar fuera de casa y lo mala que es la comida de la cantina, la peli profundiza en el conflicto laboral de los ingenieros, que se quejan de que nadie baja nunca a las bodegas a ver su trabajo…
… pero cuando toca reparar la nave tras el aterrizaje, se quejan de que Ripley baje a revisar la reparación.
Y cuando ella intenta tranquilizarles con lo del salario…
… le toman el pelo.
Si como trabajador tratas peor al jefe bueno que al jefe malo, te verás rodeado de jefes malos.
3. Planificación: los colchones de tiempo meten un bicho en tu proyecto.
Seguimos con Brett y Parker que, como ingenieros veteranos, han aprendido que una estimación hay que inflarla con un buen colchón… “por si acaso”.
.- ¿Cuánto va a costar la reparación?
.- Unas 17 horas.
.- Pues voy a decir 25… como poco.
Lo más probable es que cuando Ripley recibe la cifra, piense “si me han dicho 25, les va a costar al menos 30” y al final el Capitán Dallas pondrá 45 en el presupuesto. Esto es porque no conocen el cono de incertidumbre que te explica este libro.
Estas leyes juntas le meten un bicho a tu proyecto y no sabes cuándo explotará:
La Ley de Parkinson.
“El trabajo se expande hasta llenar todo el tiempo disponible para hacerlo”.
Y la ley de Hofstader
“Todo trabajo tarda en completarse más de lo esperado, incluso aunque tengas en cuenta la ley de Hofstader”
4. Voluntaria a la fuerza
Nuestros camioneros espaciales ya han aterrizado (llevamos un tercio de la peli y ni rastro del monstruo!) y ahora tienen que explorar la nave misteriosa. Algo en lo que ninguno está formado.
Kane (futura mamá del Alien) se ofrece voluntario para ir a investigar la nave, pero como el equipo necesita tres, Dallas le ordena a Lambert que también se apunte. El entusiasmo de Lambert por la idea brilla. Brilla por su ausencia.
Hay muy pocos momentos en los que sea necesario tratar a un equipo de gente cualificada y experimentada, como si fueran reclutas de 18 años.
Total que se van los tres hacia la nave desconocida en mitad de una tormenta de niebla. Lambert, a la que nadie ha explicado por qué está ahí, se queja de la visibilidad.
Y el Capitán Dallas le dice, “Dalas
5. El único momento en que no deberías saltarte un procedimiento es durante una crisis
Después de experimentar los problemas del trabajo remoto cuando entran en la nave misteriosa y se les corta el Teams, vemos que la misión de exploración ha salido regulera cuando vuelven con el bicho pegado a la cara de Kane.
El Capitán Dallas da la señal de abrir la puerta. Pero Ripley les dice que por salvar a uno no pueden poner en peligro a todos.
Bilbot puentea a Ripley diciendo que en esta ocasión saltarse el procedimiento de cuarentena está justificado porque hay vidas en juego. (spoiler: resulta que no estaba pensando en las vidas de la gente, sino en el beneficio de la empresa).
Cuanto más complicada y crítica sea la situación
no hay más razones para saltarse el procedimiento,
sino menos.
6. Qué responsabilidad no debe asumir tu jefe
El caso es que ya con el bicho dentro de la nave, el Capitán Dallas da las órdenes para gestionar la crisis.
Le dice a Bilbot que intente extraerle el bicho a Kane y que no se preocupe, que si pasa algo, Dallas como Capi asumirá la responsabilidad. Todo OK. Que el especialista ejecute y si pasa algo malo, fue culpa mía por dar la orden.
Pero el caso es que luego, cuando dicen de entrar en la ventilación para perseguir al bicho con un mechero y un móvil con googleMaps, a pesar de que Ripley se ofreció voluntaria, Dallas decide ir él.
Si has leído ese libro de Taleb que habla de que antes los generales que ordenaban guerras arriesgaban morir en ellas puede que parezca la decisión correcta, pero el problema de que el jefe sea el que se va a sacrificar es… ¿Qué pasa si el jefe no vuelve?
Si eres jefe, ¿has pensado cuál es el plan de continuidad de tu equipo en caso de que a ti te coma el bicho?
7. Ese compi tuyo que se las arregla para no currar y que no se note…
Si estás leyendo esto, no eres tú, así que sabes quién te digo. En la tripulación del Nostromo, ESA persona es Bilbot. Cada vez que le piden algo, el tío está “ocupado haciendo otra cosa”.
Al final Ripley harta de insistir dice, “Tranqui, que ya lo hago yo”… y es cuando descubre que los intereses de Bilbot y los del equipo no están alineados.
El trabajo es como el agua de un río. Siempre sigue el camino de menor resistencia.
8. El proyecto “larga marcha de la muerte”
Y es que lo que Bilbot está intentando durante toda la peli es maximizar su bonus (el muy canalla, que quería sancionar a los ingenieros) porque los directores desde la central le han dicho que hay que acabar el proyecto sí o sí, y que para el viernes es imprescindible tenerlo en producción. Ni los directores, ni Bilbot se paran a pensar en el bienestar del equipo.
… y en cuestión de un par de horas, la rotación del equipo es un 75%… contando al gato!
9. Cuándo no dar por resuelto un problema.
Menos Ripley (y el gato), todo el equipo ha pasado a trabajar en Mejor Vida S.A. Así que Ripley abandona la nave haciéndola explotar. ¡Problema resuelto! piensa. Pero ni en Hollywood ni en tu trabajo puedes fiarte de que el malo ha muerto hasta que no veas su cuerpo destrozado al fondo del barranco.
… de hecho, en las malas empresas más te vale que cada problema lo despieces y luego quemes los restos… es la única manera de asegurarse.
El caso es que el Bicho se había escondido muy ladino en el bote salvavidas y cuando ya pensábamos que el proyecto estaba para liberar, nos da un susto de muerte saliendo de una estantería.
10. Cada problema resuélvelo tres veces.
Ripley lo lanza por la compuerta de aire, luego le da con el típico arpón espacial y finalmente lo quema con los motores de la nave.
Cada problema hay que resolverlo tres veces. La rápida (que hace que deje de sonarte el teléfono con las quejas), la buena (que corrige el problema DE VERDAD) y la que hará que el problema no vuelva a aparecer.
Concluyendo. Alien, la mejor película de oficinas de todos los tiempos.
Aunque Ripley ha conseguido sobrevivir, la Central no ha conseguido su objetivo. Además, ha perdido la mayoría del equipo.
¿No habría sido más productivo para la empresa y los trabajadores que les explicaran la situación y que todos entendieran el objetivo?
Y ahora dime. ¿A qué da miedo? ¿Y a que te suena DEMASIADO?














